22 dic. 2013

La Navidad en el Arte

Os presentamos un artículo que publicó Javier Navarrete para la Revista Más Allá, en Noviembre del 2008 en donde nos muestra unas bellísimas imágenes.

Aunque resulte chocante, las imágenes cristianas de la Natividad aparecen por primera vez en las catacumbas como motivo funerario. Es precisamente en estos cementerios subterráneos donde nace el arte paleocristiano, y la figura más primitiva de la Virgen sosteniendo en brazos al Niño Jesús se plasma en uno de los muros de la catacumba romana de Santa Priscila a inicios del siglo III. Esta relación entre la vida y la muerte tiene su motivo. Los primeros cristianos llamaban al día de la muerte dies natalis, día del nacimiento, pues, según sus creencias, al morir nacían a una nueva vida de gozos espirituales.

Curiosamente, los Evangelios canónicos hablan poco del nacimiento de Jesús, tema que sólo es tratado por los evangelistas Mateo y Lucas. Por contra, son los Evangelios apócrifos, no aceptados como oficiales por la Iglesia, los que desarrollan extensamente el asunto en textos como el Protoevangelio de Santiago, el Pseudo Mateo y el Evangelio de la Natividad de María. En ellos se inspiraron los artistas de todos los tiempos para plasmar la iconografía plástica del ciclo de la Natividad, cuyas escenas suelen cubrir desde la Anunciación hasta la huida a Egipto.

PORTAL DE BELÉN “TIPO”
La imagen más habitual del portal de Belén es similar a la plasmada en este hermoso cuadro de Cecchino Salviati, del siglo XVI, titulado Nacimiento. En él aparecen la Virgen, San José y el Niño, con el buey y la mula, al fondo, y los pastores adorando a Jesús recién nacido. Sin embargo, en siglos anteriores las representaciones de la Natividad se ajustaban a otros modelos


Cecchino Salviati, siglo XVI

Pintura mural, catacumba de Santa Priscila, Roma, principios del siglo III



LA PRIMERA VIRGEN CON NIÑO JESÚS
Probablemente sea esta la primera imagen del arte cristiano que representa a la Virgen con el Niño. Se trata de la pintura mural ubicada en la catacumba de Santa Priscila, en Roma, y está datada a principios del siglo III








LA VIRGEN TUMBADA, UNA TRADICIÓN SIRIACA
En el arte románico todavía se conservaba la costumbre de representar a la Virgen tendida en lugar de sentada o arrodillada. La postura tumbada procede de la tradición siriaca oriental. Así es como aparece en este detalle de la Natividad de Cardet (Lleida), que se conserva en el Museo de Arte de Cataluña

Detalle de la Natividad de Cardet (Lleida)

 Fresco del convento de Greccio, la Toscana (Italia)





AMAMANTANDO AL NIÑO
De las narraciones contenidas en los textos apócrifos los artistas tomaron la escena de la Virgen María amamantando al Niño Jesús, y así la pintaron en este fresco del convento de Greccio, ubicado en la Toscana (Italia)



Miniatura del Epistolario de Giovanni Gaibanas, siglo XIII




LA SOMBRA DE LA SOSPECHA

Dada la milagrosa preñez de María, San José, su esposo, creyó que le había sido infiel y, según narra Mateo en su Evangelio, pensó abandonarla. Por eso, en algunas representaciones de la Natividad se muestra a San José apartado y triste al sentirse engañado como marido. Así ocurre en esta miniatura del Epistolario de Giovanni Gaibanas, del siglo XIII





PROFECÍA “CUMPLIDA”
La presencia en el portal de Belén del buey y la mula se debe al texto apócrifo del Pseudo Mateo, donde se citan para dar cumplimiento a la profecía de Isaías “el buey conoció a su amo, y el asno a su señor”. Esta Adoración, con la Virgen y San José acompañados por dos ángeles, es obra de Lorenzo di Credi y fue realizada en el siglo XV


Lorenzo di Credi, siglo XV
LA ANUNCIACIÓN
El ciclo evangélico de la Natividad se inicia con la Anunciación. Esta pintura sobre tabla realizada hacia el año 1472 por el gran Leonardo da Vinci representa el momento en el que el ángel Gabriel anuncia a María que dará a luz un hijo al que llamarás Jesús

Tabla realizada por Leonardo da Vinci, 1472
Tabla realizada por Leonardo da Vinci, 1472

















MULA PERVERSA
Según leyendas populares medievales, la mula del portal de Belén encarna una intención perversa, y por eso se la representa en ocasiones mordiendo al Niño Jesús. Como castigo por su maldad, el animal será condenado a la esterilidad. Miniatura de la Natividad del monasterio de Berlinghieri, conservada en la Santa Croce de Florencia


Miniatura de la Natividad del monasterio de Berlinghieri, Santa Croce (Florencia)

Belbello de Pavia, siglo XV



DESPUÉS DEL PARTO
Esta bellísima pintura miniada de Belbello de Pavia, del siglo XV, enseña una Natividad original, extraída de los textos apócrifos. El buey y la mula se arrodillan piadosos; la Virgen es atendida por dos parteras, una de las cuales prepara el baño para el recién nacido, y San José seca los pañales al calor de la lumbre









RECIÉN LLEGADOS DE ORIENTE
La figura de los Reyes Magos es uno de los temas más tratados en el arte, aunque estos monarcas apenas aparezcan en los Evangelios canónicos. El desarrollo de su leyenda es apócrifo y procede de tierras orientales, al igual que sus atuendos, incluyendo el gorro frigio. Mosaico bizantino de la basílica de San Apolinar el Nuevo, de Rávena, realizado en el año 55


Mosaico bizantino,Basílica de San Apolinar el Nuevo, de Rávena, año 55

Adoración de los Reyes Magos,  Alberto Durero, 1504
Adoración de los Reyes Magos,  Alberto Durero, 1504
ORO, INCIENSO Y MIRRA
Los Magos ofrecen sus presentes al recién nacido. Melchor, el de barba entrecana, le entrega el oro, ofrenda que corresponde a Jesús como rey. El incienso que trae Gaspar, el más joven, lo reconoce como Dios. Baltasar, el de tez oscura, regala la mirra, atributo de Jesús como hombre. Adoración de los Reyes Magos, de Alberto Durero, pintada en el año 1504










Detalle de un belén napolitano del siglo XVIII






BELEN NAPOLITANO
La recreación piadosa de las escenas de la Natividad dio lugar al surgimiento de los nacimientos o belenes, con sus múltiples figuras. Se atribuye a San Francisco de Asís la primera representación navideña de un pesebre, en 1223, lo que convierte al santo en patrono oficial del belenismo. Detalle de un belén napolitano del siglo XVIII









¿ERAN TRES?
Los Reyes Magos que la tradición navideña acuña son tres, como plasma Sandro Botticelli en esta Adoración pintada hacia 1475. Sin embargo, el evangelista Mateo no dice cuántos eran y los textos apócrifos su número oscila desde dos hasta doce. La cifra de tres y los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar no se asientan como definitivos hasta el siglo IX

Sandro Botticelli, Adoración pintada hacia 1475
INOCENTES
Queriendo matar al Rey de los judíos, cuyo nacimiento venía anunciado por la estrella, Herodes ordenó degollar a todos los niños de la comarca de Belén. La Sagrada Familia se salvó huyendo a Egipto. La matanza de los inocentes, de Tintoretto, lo reflejó hacia 1582
La matanza de los inocentes, Tintoretto, 1582

REALES TALLAS
Los canteros medievales desarrollaron también la historia de los Magos en las piedras talladas de las iglesias románicas, como en este capitel del claustro de la iglesia de San Pedro de Soria, del siglo XIII


Capitel del claustro de la iglesia de San Pedro de Soria, del siglo XIII
BELEN MANÍA
La orden de las clarisas, fundada por Santa Clara de Asís en el siglo XIII, contribuyó de manera fundamental a la expansión del belenismo. Estas figuras de los Reyes Magos siguiendo al ángel de la estrella pertenecen al convento de Santa Clara de Quito (Ecuador) y son del siglo XVIII


Convento de Santa Clara de Quito (Ecuador), siglo XVIII



Nacimiento, Francisco Salzillo Alcazar, 1776





LA OBRA DE SALZILLO
Francisco Salzillo Alcazar es el más famoso imaginero del barroco español. La composición de su nacimiento, de 1776, es amplísima y cubre todos los episodios del ciclo de la Natividad. En la imagen, la escena en la que José y María buscan posada cuando llegan a Belén









Taller napolitano del siglo XVII




FIGURAS MÓVILES
Uno de los nacimientos más curiosos de España es el del convento de las agustinas recoletas de Monterrey, situado en Salamanca. Se instala en una especie de casa de muñecas, la Casa de Nazareth, repartido en sus diversas habitaciones. Lo componen veinte figuras, articuladas y móviles, de un taller napolitano del siglo XVII






Pesebre de Michel Cuciniello,1879






VIDA COTIDIANA
Los belenes napolitanos tienen merecida fama. Sus escenografías recogen todos los detalles de la vida cotidiana de una población. El pesebre de Michel Cuciniello, al que pertenece este fragmento, es de 1879 y está compuesto por 309 figuras









Arnolfo di Cambio,1289





EL BELÉN MÁS ANTIGUO
El belén más antiguo del que se conservan piezas es el del florentino Arnolfo di Cambio, que fue realizado en 1289 y está integrado por figuras talladas en mármol blanco. Las de los Reyes Magos se conservan en la basílica de Santa María la Mayor, en Roma











MATERIALES HUMILDES
Las piezas de los nacimientos son de todo tipo de materiales: de barro trabajado por hábiles artesanos, de piedras nobles talladas por grandes escultores, de madera trabajada por las manos de los mejores imagineros y también de humilde cartulina recortable y pintada, como estas figuras del siglo XVII, del monasterio de capuchinas de Palma de Mallorca

Monasterio de capuchinas de Palma de Mallorca, siglo XVII

Monográfico de la Revista Más Allá Nº55, Noviembre 2008


Javier Navarrete

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