28 feb. 2013

La Torre golpeada por el rayo

Elevarse es bueno, pero a veces el ser humano intenta alcanzar alturas que no le corresponden. Si queremos caminar pisando por encima de nuestro ombligo perderemos el contacto con la realidad del suelo, y eso nunca da buen resultado. El hombre siempre ha deseado conquistar la celeste morada de los dioses para ser como ellos. Cuando aún se entendía con sus semejantes porque todos hablaban la misma lengua sobre la tierra, se unieron para construir una torre que llegara hasta el cielo. A Yahvé no le gustó la intención de tamaña arquitectura, y para impedir que esa Torre de Babel alcanzara una altura invasora, confundió las lenguas de los hombres de forma que no se entendieran entre sí y no pudieran terminarla.
Pieter Brueghel el Viejo, La Torre de Babel, 1563Arcano La Torre





Algo similar le ocurrió, según el mito, al griego Prometeo cuando subió al cielo a hurtadillas para robar a los dioses el fuego divino y entregárselo a los hombres. A Júpiter no le hizo gracia el robo y castigó duramente al ladrón por picar tan alto.












¿Es eso lo que está ocurriendo de nuevo? Es posible que, una vez más, el hombre, hinchado de orgullo, se haya creído más alto de lo que es, aislándose entre los altos muros de su egolatría y perdiendo el contacto con el suelo de la realidad. Con nuestra tradicional arrogancia hemos pretendido ser dioses, y el cielo nos ha dado oportuna respuesta golpeándonos con la luz cegadora de su rayo.

Rayo sobre san Pedro
Lo cierto es que, efectivamente, el cielo se abrió el pasado 11 de febrero para lanzar un rayo sobre una de las torres simbólicamente más altas de la Tierra. Una que, precisamente, pretende alcanzar el Cielo. Esa torre es la cúpula de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, un emblema que, para el mundo católico, representa las aspiraciones del ser humano por conectar con la divinidad. Puede que esa Torre haya levantado unas pretensiones demasiado altas, ignorando que sus pies siguen siendo de humano barro. Como si presintiera el desastre, el papa Benedicto XVI renunció a su cargo horas antes de que este rayo golpeara la cúpula del Vaticano. ¿O es al revés, y el golpe de ese rayo castigaba el abandono del pontífice?



Paloma atacada por gaviota en el Vaticano
El caso es que los cielos ya se habían abierto con anterioridad para lanzar sus dardos contra Benedicto XVI. Y en más de una ocasiónn.
El último domingo del pasado mes de enero, cuando el papa se asomó a la alta ventana de su torre vaticana para soltar una ‘paloma de la Paz’ ante los fieles que abarrotaban la Plaza de san Pedro, una feroz gaviota se abalanzó rauda sobre la blanca paloma, agrediéndola a picotazos. Una imagen altamente significativa.

Paloma atacada por gaviota en el Vaticano










Benedicto XVI en las JMJ, Madrid 2011







Hace más de un año, en agosto de 2011, el papa Benedicto celebró en Madrid, con cientos de miles de jóvenes, las Jornadas Mundiales de la Juventud. En la explanada de Cuatro Vientos se congregó alrededor de un millón de jóvenes para asistir a la misa celebrada por el pontífice. También en esa ocasión se abrieron los cielos mostrando su ira con una brutal tormenta de lluvia, truenos y viento. Y también arrojaron las alturas rayos contra la Tierra.




Rayo en JMJ, Madrid, Agosto 2011
Los humanos debemos estar haciendo algo rematadamente mal para que aparezcan tantas señales en el cielo. Cuatro días después de que renunciara el pontífice y cayera un rayo en el Vaticano, el espacio celeste envió un inesperado meteorito sobre Rusia, en la región de los Urales, provocando víctimas y daños. Y ese mismo día 15 de febrero, un asteroide pasó tan inusualmente cerca de la Tierra que los medios de comunicación dijeron metafóricamente que ‘rozó’ nuestro planeta.

Meteorito en rusia
Quizá nos hemos creído más de lo que somos. Ensoberbecidos y rodeados de espejos trucados que nos devuelven lo que queremos ver, nos hemos creído dioses poderosos. Pero ponerse de puntillas no es crecer, y el rayo que lanza el cielo contra nuestra Torre nos devuelve a nuestra estatura real. Sin duda los humanos tenemos ingredientes divinos en la mezcla de luz y oscuridad que nos constituye. Pero no somos dioses. Sólo somos la mezcla.



Javier Navarrete

8 comentarios :

  1. Curioso ...
    Benedicto XVI - la Torre Arcano XVI
    Rayos, meteoritos, Gaviotas devoradoras de Palomas ... Y todo en un espacio reducido de tiempo...

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  2. Saludos !!!..
    La verdad que yo me siento muy afortunadad de estar viviendo en este tiempo,tan increíble lleno de tantas noticias tan importantes para la humanidad,ahora con tantas noticias insólitas;Que bién como dices Paloma nos ponen en nuestro lugar,para que refelxionemos que somos un granito de arena,pequeñitos ante la gran inmensidad de Dios de la vida...Es una llamada de atención a interiorizar,para razonar que se nos esta llendo de las manos qué es lo que no vemos,quizas la humanidad va muy rápido,es momento de discernir,que sirve queno sirve,para que no se nos venga la torre encima...
    Gracias Paloma!!! Un abrazo y bonito día!!...

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  3. No me parece tan raro que el papa dimita. ¡Si hasta los dioses dimiten! Al menos en la mitología. Los antiguos griegos contaron que, en los tiempos primeros, los hombres hablaban la misma lengua y vivían en paz y armonía teniendo únicamente al dios Zeus cono señor de vidas y haciendas. Pero Hermes introdujo la variedad de lenguas y los hombres se dividieron en naciones. Entonces empezaron a pelearse. Harto de sus continuas riñas, Zeus renunció a su soberanía sobre los hombres, dejando el cargo en manos de un héroe argivo, Foreneo, que se convirtió así en el primer rey de los humanos. De manera que, si el mismísimo Zeus dimitió, ¿por qué no iba a dimitir el papa Benedicto XVI?

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  4. Si partimos de la premisa: “la casualidad no existe” ¡Qué oportuno ese rayo vaticano!
    Y si nos fijamos en la coincidencia (¿sincronicidad?), Torre XVI, Benedicto XVI, como muy bien señala Cristina Valiño, y además hacemos la reducción del número (16 = 1+ 6 = 7) y tenemos en cuenta que en ocultismo todo número contiene la suma de los dígitos anteriores y él mismo.
    (7 =1 + 2 +3 + 4 + 5 +6 +7 =28 =2 + 8 =10 = 1) nos encontramos en un principio.
    En el Tarot la Torre es una “carta semilla” como lo son el IV, VII, X, XIII.
    ¿Significa esta señal que la actual estructura de poder de la Iglesia dará paso a otra distinta?
    La primera vez que irrumpió el Arcano de la Torre, o por lo menos fui capaz de detectarlo, en mi vida cotidiana fue ese 11 de septiembre cuando un pájaro metálico salido del cielo desmochó envuelto en fuego una altísima Torre, símbolo del poder y la riqueza humanos, al mismo tiempo que dos personas se arrojaban al vacío desde una altísima ventana.
    Y a finales del mes de enero un fiero pájaro surgido en el cielo ataca en toda su crueldad al símbolo más manido y utilizado desde el principio de la historia.
    ¿Será la última Vez?
    Ya Nostradamus, médico lúcido y profeta oscuro, predijo el fin del mundo en un tiempo incierto.
    Y yo me pregunto ¿Qué final predijo?
    Las preguntas se arremolinan a mi alrededor como si fueran un vuelo de mariposas y tengo que confesar que las mariposas no son mis preferidas. Pero eso es otra historia.
    Hasta pronto.

    [img]https://lh6.googleusercontent.com/-Rv_wxdyY-2k/T_q7yeIk3OI/AAAAAAAAAIs/k9VuEb140Hs/s300/ladiagatha5.jpg[/img]

    Lady Agatha

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  5. Hubo un papa en la antigüedad que también dimitió. Fue en el siglo XIII y se llamó Celestino V. No sé por qué la dimisión, un acto de humildad que implica el reconocimiento de la incapacidad para cumplir con la responsabilidad encomendada, se recibe de tan mala manera en el caso de los papas. El gran Dante Alighieri que se imaginó el Infierno y sus habitantes en la Divina Comedia, reservó en él un lugar para el dimisionario Celestino V. Lo cita como "aquel que por cobardía hizo la gran renuncia", y lo ve quejándose de dolor, comido por las picaduras de moscas y avispas, chorreando sangre que, mezclada con sus lágrimas, bebían a sus piés asquerosos gusanos. Está claro que su dimisión no cayó nada bien. Si Dante viviera, me gustaría saber qué castigos imaginaría para Benedicto XVI en lo hondo del Infierno.

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  6. ¿Caída o renovación de la iglesia, o quizá restructuración? Creo que esto tan solo acaba de empezar y me pregunto: ¿torres más altas han caído? No lo sé, pero de caerse seguro dejará dejará muchos escombros y cascotes..... muchísimos. Maravilloso articulo Don Javier.

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  7. Siempre he pensado que cuando caemos , cuando el arcano de la torre surge en nuestra vida y nos estampamos contra el suelo, es por nuestro bien. Nuestra vida se descabeza, se quema nuestro castillo pero a la larga saldremos reforzados, aprenderemos de nuestros errores..........pues .........llevo pensando qué ha salido de bueno desde que cayeron las Torres gemelas........y no encuentro nada de nada........han pasado mas de 10 años ..........en aquel momento heroicos actos personales y poco mas.........el resto de las consecuencias me parecen horribles......guerras, muertes, vidas destrozadas, inseguridad, desconfianza, hasta volár es desagradable desde entonces.........¿ O quizás no he mirado bien?????

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