9 ago. 2012

Yo, La Fuerza

Miro hacia atrás y recuerdo muchos de los leones con los que he luchado:
de niña el león del miedo y la incertidumbre,
de adolescente el león de la inseguridad,
más tarde el del amor y el desamor.
Otros se llaman decepción y soledad.
Leon Aslan, personaje de Las Cronicas de Narnia
Y año tras año de nuevo con otras y diferentes melenas,
leones que parecían nuevos aunque eran hermanos entre sí
y todos con un mismo nombre:

Miedo

Cachorro de Leon
Leon dormido



Crecí y aprendí a no matarlos, 
aprendí a domesticarlos.

No, algo más que eso, aprendí …….




aprendí a convivir con ellos, aprender de su fuerza
aprendí que esa fuerza la alimentaba yo misma .…..Shawn.
aprendí a no correr en la lucha ..…..
aprendí a hacerles preguntas y pedirles treguas
y a ver en su ojos la sabiduría que en definitiva poseen.







Daga de Ricardo corazon de Leon, siglo XII


Y aunque en ocasiones me gustaría poseer una daga y atravesarles el corazón,
en los descansos de la batalla considero 
que solo atravesaría 
mi propia alma.
Alma de Leon












Detalle Arquivolta Santa María de Uncastillo, Zaragoza.



Y en la calma los observo,
legiones de leones me acompañan
como amigos,
como maestros
y son mis compañeros.











Emerging Queen,  Morkel Erasmus



Son mis dioses y mis demonios,
sé sus nombres
y luchan a mi lado porque son míos,

porque soy suya.










La Fuerza






1 comentario :

  1. Precioso este texto sobre la Fuerza, me encanta!!

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